Dibujos de una Granada desaparecida

Joaquín López Cruces y Juan Calatrava

Maristán

Del viejo Maristán árabe hace ya mucho tiempo que apenas queda nada (salvo ciertas partes musealizadas). Tras su origen hospitalario, fue sucesivamente casa de moneda, cuartel y corrala de vecinos. En cada una de estas fases fue desdibujándose hasta convertirse, desde los años 1980, en un mero solar en estado de vergonzoso abandono sobre el cual se reclama periodicamente una intervención patrimonial que permita la recuperación no tanto de su materialidad, definitivamente perdida, cuanto de su lugar en la memoria de la ciudad.

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