El Aguilucho

Luis García Montero (1983) 1 Porque nació sin luz y en una esquina demasiado lejana de la vida, porque el dolor ha sido su rutina de posguerra feroz, en donde anida la grasa de los años, la sentina de una historia en la sombra repetida. Porque tuvo que huir, porque la huida dejó de ser un día su morfina, rompió en la vida a punta de navaja, llevó su corazón a la osadía comprando el mundo sin pasar por caja. Y la piel le pidió comisaría, y bajó a la ciudad, se dio de baja en la lista oficial de la poesía. 2 “…en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada". Luis de Góngora Por las altas miradas de la espera se vio salir a punta de pistola, irrumpiendo feroz como una ola sobre la orilla calma de la acera. Conquista el coche, arranca y acelera cuando histérica estalla, loca, sola, por detrás de un panel de Cocacola la sirena precoz de una lechera. Cruces, Stop, portales, en cornisas letreros luminosos, calles, rojos semáforos que quedan de pasada. Y la velocidad del parabrisas que la ciudad convierte ante sus ojos en tierra, en polvo, en humo, en sombra, en nada. 3 Un año ya. Debajo del tejado intuye amanecer en sus desvelos, mientras el sol se arrastra por los suelos dominando la luz del alumbrado. Saberse muerte, lejos, olvidado. sosteniendo la vida por los pelos y a la sombra de negros rascacielos estar a solas o sentirse anclado. Un año ya mirando sobre el muro que hoy encierra el dolor y lo encadena. Es dificil vivir, también es duro entretener el tiempo de la trena pensando en escaparse del futuro y no cumplir entera su condena. 4 Sacó el talego. Le arrancó la china que deshizo veloz sobre el tabaco y luego recogió la cartulina que hecha filtro le dio su amigo El Flaco. Liaron el canuto en una esquina. Hace dos días que salió del saco y ha entregado su vida a la rutina de ocultar la pasión por el atraco. Atardece la luz, comienza el día a naufragar en medio del asalto que provoca el neón. Y policía, a los dos camaradas les da el alto la ciudad que lejana los espía sobre la mano abierta de su asfalto. 5 Si se acerca será tranquilamente, con una cola larga de caballo y el instinto en la piel, casi de mayo su roja suavidad adolescente. Sirena de polígono, la muerte traerá por ojos cálidos cuchillos. Vendrá de las alarmas por los brillos de un horizonte urbano para verte. Tal vez te lleve al mar. Sin un reproche huirás de la ciudad sobre su coche que atropella la luna y la violenta. iViejo príncipe azul sin cenicienta! Demasiada pasión para una noche, sobre todo si es noche de tormenta.
