La poesía no es un filtro de las cosas
ni un raro sortilegio ni un consejo rotundo
no está obligada a dar un mensaje profundo
ni a extraer del olvido las palabras ociosas.
No es aurora de fuego ni boceto de diosas
ni suele describir los vitrales del mundo
no tiene por qué ser morral de vagabundo
y sin duda no es un camino de rosas.
Todo eso que no es ocupa larga lista
sin regalas definidas, poco convencional
más o menos un reto para el coleccionista.
En cambio lo que es imprime su señal
y en el nuevo paisaje que propone el artista
la poesía asume su invento de lo real.
Mario Benedetti (1920-2009)